¿Qué es el Montaje Cinematográfico?

El montaje es la base del lenguaje cinematográfico. Como cineastas, utilizamos el montaje para narrar. Cuando planificamos el rodaje de una película, debemos imaginar cuál va a ser nuestro montaje final, y así rodar los diferentes tipos de plano necesarios para realizar ese montaje imaginado.

Cuando queremos expresar una idea mediante el lenguaje cinematográfico, escogemos lo que queremos que el espectador vea en pantalla, cómo queremos que lo vea, en qué orden, y con qué ritmo.

La cámara, o más bien el montaje, es el ojo que ve y el dedo que señala.

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Tyler Durden montando

Tipos de Montaje Cinematográfico

Podemos hablar de dos tipos de montaje cinematográfico: montaje interno y montaje externo.

-Montaje interno:

El movimiento de la cámara y el de los personajes determinará lo que el espectador verá, lo que no verá, en qué orden y con qué ritmo.

El hecho de que no haya ningún corte hace que el tiempo cinematográfico se equipare al tiempo real. Es decir, el tiempo cronológico que transcurre dentro de la escena en cuestión es el mismo que transcurre en la butaca del cine o en el sofá de casa mientras vemos esa película. Esto hará que el espectador viva de una manera más intensa, y se meta más fácilmente en la piel de los personajes.

Puedes ver un ejemplo muy claro en el vídeo que hay más abajo. Se trata, entre otras cosas, del famoso plano secuencia de “Sed de mal” (Orson Welles, 1958). En él vemos una bomba en un coche, con una cuenta atrás de poco más de tres minutos. Los personajes se acercan y se alejan de ese coche, que también está en movimiento, mientras el espectador puede cronometrar el tiempo que falta para que explote la bomba.

Otro uso que se suele dar al montaje interno, es de demostrar que el actor protagonista es el que realiza personalmente una escena de riesgo. Hoy en día, ese uso va perdiendo valor, debido a que con los efectos digitales podemos hacer virguerías, y eso el espectador lo sabe.

Por otra parte, el uso exclusivo de montaje interno en una escena o secuencia, hace que la interpretación sea continua. De esta manera, la interpretación de un actor podrá ir evolucionando a lo largo de la escena, hasta llegar al clímax, de una manera más natural que si lo hiciera por trozos. Esto puede ser muy útil en escenas que requieran una especial veracidad en la interpretación, o en la que se de pie a la improvisación.

-Montaje externo:

La fragmentación de la acción y el espacio en diferentes planos, rodados desde diferentes ángulos, y unidos en un orden y ritmo concretos, determinará la experiencia audiovisual del espectador.

Es decir, en el montaje interno no hay cortes de plano, y en el montaje externo sí.

¿Cuál es la práctica habitual en el cine narrativo de todos los días?

La mayor parte de los directores utilizan el montaje externo de planos que, a su vez, frecuentemente contienen montaje interno.

¿Por qué el montaje externo es lo más habitual?

Muy sencillo: hacer toda una película, o cada secuencia, en un solo plano, es decir, con montaje interno exclusivamente, es un verdadero engorro, tanto para el equipo de rodaje como para el espectador, salvo honrosas excepciones.

Sería una lata para el equipo de rodaje porque, si alguien comete un fallo, habría que volver a empezar desde el principio. Por no hablar de la dificultad que conlleva iluminar correctamente cada sitio por el que van a pasar los actores. Porque no pretenderás hacer una película en plano fijo ¿no?

Y, para el espectador, puede ser una experiencia mareante si tratamos de mostrarle primeros planos y planos detalle, y pasar de unos a otros sin cortar, a golpe de movimientos de cámara. A pesar de ello, se han hecho películas estupendas sólo con montaje interno, pero incluso estas dan la sensación de ser así por empecinamiento del director y por puro exhibicionismo.

Este montaje externo generalizado tiene una peculiaridad aparentemente contradictoria. Es lo que llamamos montaje externo en continuidad o montaje invisible.

Montaje en continuidad o montaje invisible: 4 herramientas para conseguirlo

El montaje en continuidad, o invisible, consiste en disimular los cambios de plano mediante las siguiente herramientas.

1.-El raccord.

2.-El corte en movimiento.

3.-El eje.

4.-Angulación de 45°.

1.-El raccord.

Con raccord nos referimos a la coherencia entre un plano y el siguiente. Si pretendemos imprimir en el espectador una sensación de continuidad entre dos planos, estos deberán mantener la misma iluminación, la misma posición de los personajes y del atrezzo, el mismo vestuario, etc.

2.-El corte en movimiento.

Para que el paso de un plano a otro sea más suave e imperceptible, es muy útil utilizar el movimiento de un personaje o cosa  que empiece en el primer plano y termine en el segundo. A la hora de rodar, se grabará el mismo movimiento en los dos planos. Y, si los empalmamos en la mitad del movimiento, el espectador no notará el corte porque estará pendiente del movimiento.

3.-El eje de 180°

La función del eje es orientar al espectador dentro del espacio de una escena.

Básicamente hay dos tipos de eje: eje de miradas y eje de movimiento.

     -Eje de miradas:

Dicho eje es una línea imaginaria que une las miradas entre dos personajes que están interactuando en una escena. Teniendo en cuenta esa línea imaginaria, todas las posiciones de cámara deberán estar a un lado de ella. O, dicho de otra manera, la cámara se podrá colocar en las infinitas posiciones que engloba el ángulo de 180° que limita la susodicha línea.

Cuando hay varios personajes en una escena, la cosa se complica, ya que habrá tantos ejes como interacciones entre dos personajes haya.

Lo que consigue esta norma es que la dirección de las miradas se mantenga en todos los planos, y así no necesitaremos un plano general para dejar claro quién está hablando a quién. Si nos saltamos el eje de miradas, el espectador pensará que el personaje está hablando a un tercero que se encuentra en otra posición.

     -Eje de movimiento:

En este caso, la línea imaginaria es la dirección del movimiento. Y así, todas las posiciones de cámara estarán a uno de los lados del eje.

Lo que conseguimos con ello es que, si queremos mostrar un movimiento uniforme de izquierda a derecha (por ejemplo), aunque cambiemos de plano, siempre veremos en pantalla un movimiento de izquierda a derecha. Si nos saltamos el eje de movimiento, el espectador creerá que el personaje se ha dado la vuelta y corre en sentido contrario.

4.-Angulación de 45°

Cuando tenemos que montar dos planos seguidos de un mismo personaje, además de lo anterior, también es muy aconsejable cambiar el tamaño del plano y la angulación en al menos 45°, para que no se produzca una sensación de salto, que haría más perceptible el corte y, por lo tanto, el artificio del cine.

Walter-Murch-montador-editor-cine-montaje-cinematográfico
Walter Murch en pleno trabajo

Pero ahora que sabes cómo lograr que el montaje sea continuo o invisible, te preguntarás:

¿Por qué fragmentar la acción en diferentes planos para luego disimular la fragmentación?

-Porque si  el espectador es consciente continuamente de cada cambio de plano, se romperá la magia. Y como directores de cine solemos pretender que el respetable se deje llevar por la historia y se emocione.

-Porque con el montaje externo conseguimos que el espectador vea la acción desde distintos puntos de vista, y con el montaje invisible conseguimos que no se desoriente. El espectador sabrá dónde está cada uno de los personajes, y quién habla o mira a quién.

-Porque si montamos diferentes planos, no necesariamente rodados en el mismo lugar y momento, pero sí rodados respetando las reglas del montaje continuo, conseguiremos componer una realidad que nunca existió en el lugar de rodaje. Un ejemplo claro de esto es el uso de especialistas que hagan las escenas de riesgo. Gracias al montaje invisible, podemos conseguir que parezca que el famoso actor de turno haya saltado de un coche en marcha.

El montaje es lo que tiene de específico el cine. Es la construcción del tiempo y del espacio al antojo del director. Es un lenguaje que hoy en día se entiende en prácticamente todas las partes del mundo. Por eso, lo más aconsejable para un director es saber el montaje que quiere hacer, para luego ir al rodaje a elaborar los planos que le hacen falta para construir ese montaje que tiene en la cabeza.

Aquí podéis ver un vídeo que he elaborado, explicando, con ejemplos, qué es el montaje cinematográfico.

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