La película española que escribió Damien Chazelle, el autor de La la land

Antes de “La la land”, Damien Chazelle también escribió guiones para otros directores. “Grand Piano” es uno de ellos. Fue dirigida por el español Eugenio Mira y producido por Rodrigo Cortés, también español.

Ahora que todos estamos disfrutando de “Lalaland”, me gustaría destacar la faceta como guionista de su autor Damien Chazelle. Este jovenzuelo de Provicence (EE. UU.), amante de la música y el cine, comenzó su carrera cinematográfica escribiendo y dirigiendo “Guy and Madeline on Park Bench“, una peli semi-amateur, rodada en 16 m.m. y en blanco y negro, en la que, por supuesto, hay músico de por medio. Desde entonces, y hasta que la mayor parte de nosotros le conozcamos con Whiplash, Chazelle se abre camino como guionista profesional. Después de colaborar, sin mucho éxito, en el guión de “El último exorcismo II” (Ed Gass-Donnelly, 2013) junto a su director, decidió escribir un guión en solitario. Aplicó todo lo que había aprendido de escritura de guiones en la Universidad de Harvard, y utilizó un tema que conocía muy bien: la música. Chazelle se formó como baterista de jazz en Princeton Hight School. El guión se llamó “Grand Piano” y fue comprado por la productora del español Rodrigo Cortés, el director de “Buried” (2010). La película fue dirigida por Eugenio Mira y protagonizada por Elijah Wood en 2013.

Argumento de la película “Grand Piano”, escrita por Damien Chazelle

Según se acerca al auditorio, Tom Selznick (Elijah Wood) recuerda por qué dejó de actuar en público. Aun siendo uno de los mejores pianistas de su generación, los nervios le superan. Lleva cinco años de tranquilidad fuera de los escenarios, pero ya no puede echarse atrás. Tiene puesto el esmoquin, está en el camerino, y todas las entradas se han vendido. Intenta no pensar, pero el concierto de hace un lustro le taladra la cabeza. Todo ese público – se dice – está ahí para verle fallar. Se mira al espejo, respira hondo y sale al escenario ante la ovación general. Se sienta frente al piano, abre la partitura y, por si fuera poco, alguien ha escrito un mensaje amenazante: como falle una sola nota, morirá. Tom no termina de creérselo, pero el láser de la mira telescópica de un arma confirma la amenaza.

Desde entonces, tenemos a un pianista bajo la presión de no fallar, con una partitura realmente difícil. Además, en los momentos en los que no suena el piano, intenta averiguar quién le está amenazando y. todo esto, bajo la atenta mirada de un público que, en su mayor parte, ha acudido por el morbo de presenciar una nueva equivocación del gran pianista.

Grand-Piano-Damien-Chazelle-Elijah-Wood-Lalaland
Elijah Wood intenta no fallar al piano

Unidades de acción, lugar y tiempo urdidas por Damien Chazelle

Si buscas absoluta verosimilitud realista, no veas esta película… ni ninguna otra, porque a ti no te gusta el cine. Todo en el filme está supeditado a provocar en el espectador una tensión in crescendo hasta el final. Y para ello, Chazelle tira de los sabios narradores, y concentra la historia en las tres unidades narrativas de acción, lugar y tiempo. Esto siempre funcionó y seguirá funcionando. No estamos descubriendo la pólvora. Se trata de no dispersar la historia y enganchar al espectador por la quijada (como decía Joaquín Hidalgo, mi profesor de Análisis Cinematográfico) para no soltarlo el resto de la película.

La unidad de acción cosiste en desechar todo lo que no sea la historia principal. Fuera historias secundarias, fuera personajes anecdóticos… hay que ir al grano. Eugenio Mira y su guionista, Damien Chazelle, nos meten en la situación de marras, y no desvía su mirada hasta el final. La película es el enfrentamiento entre pianista y asesino, nada más y nada menos.

Con la unidad de lugar, Chazelle consigue igualmente no dispersar la narración con diferentes escenarios que no hacen más que desviar la atención del espectador. Todo sucede en el auditorio. Escenario, camerino, pasillos y patio de butacas, son las localizaciones por las que corretea el protagonista. La película comienza prácticamente entrando en el auditorio, y termina saliendo.

La unidad de tiempo es un clásico irresistible. Todo sucede en un espacio de tiempo reducido. Y cuanto más se acerca el tiempo cinematográfico al tiempo real, mayor es la implicación del espectador al compartir con el protagonista la experiencia temporal. Y si a esto le añadimos la clásica carrera contra el reloj, en la que todo ha de solucionarse antes de llegar a un momento concreto, el espectador ya está dispuesto a la bendita suspensión de la incredulidad. En este caso, todo el segundo y tercer acto discurren durante el concierto, a tiempo real. Y todo tiene un horizonte muy concreto: la última nota del pianista. ¡Bravo Chazelle!

Grand-Piano-Damien-Chazelle-Elijah-Wood-Lalaland
Elijah Wood busca a su asesino

La realización de Eugenio Mira

La realización de Mira se ajusta a los cánones hitchcocknianos, con el toque de extravagancia de uno de sus mejores alumnos: Brian DePalma. La dirección artística y la fotografía se centran en los colores rojos, para terminar de homenajear a la extraordinaria “El hombre que sabía demasiado” (A. Hitchcock, 1956). Y al igual que la escena cumbre de esta última, pero, en el caso de “Grand Piano”, durante casi toda la película, tenemos una música que cumple simultáneamente con dos funciones. Y es que la música que oímos en la película es diegética, ya que es la que tocan los músicos dentro de la película. Una partitura que debe poseer una unidad orgánica, como pieza musical para ser interpretada en público. Pero es que además, debe cumplir las funciones de la música extradiegética, para apoyar la emoción de cada una de las escenas en su justa medida. Ya se pueden imaginar que esto no es precisamente fácil, y Víctor Reyes cumple holgadamente con su cometido.

“Grand Piano” es un estimulante juego cinematográfico, sin complejos, que, sin ser una obra maestra, ni mucho menos, marca un hito dentro del Cine Español. Sí amigos, aunque no lo parezca, es española.

Poco después, Damien Chazelle convenció con su guión semi-autobiográfico del largometraje “Whiplash”, y el cortometraje del mismo nombre que rodó a modo de demostración. Y lo que vino después ya es Historia.

Anuncios

One thought on “La película española que escribió Damien Chazelle, el autor de La la land

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s